El Mayor de los motivos por el cuál no creo en el Corán (Parte III)
Uno de los episodios más reveladores y discutidos del islam es la muerte de Mahoma y su relación con la profecía de su propia palabra. En el Corán, se afirma:
"Y si él hubiera atribuido a Nosotros alguna palabra falsa, le habríamos tomado con fuerza, y le habríamos cortado la aorta" (Corán 69:44‑46).
Vemos como, comentamos en un anterior post, el Ángel habla de manera plural inclusiva cuando se refiere al juzgamiento de Dios. Esto se debe a que los Ángeles, ya en el Antiguo Testamento, se les llama "QUEDOSHIM" que significa sagrado.
Esta palabra sale por ejemplo en el libro de Job, específicamente en Job 5:1, Elifaz cuestiona a Job diciendo:
"Da voces ahora; ¿habrá quien te responda? ¿Y a cuál de los santos (qedoshim) te volverás?"
Pero, ningún Ángel se dirige así a los humanos hasta en el Corán. Ahí entra la teoría del Impostor. No era Gabriel. Era el que nos engaño en nuestro principio cuando éramos en el Edén. El que quería ser Dios. El que veía a su estirpe (ángeles) como verdaderos hijos de Dios y merecedores de la Gloria que nos ha dado a nosotros (humanos).
Por eso habla en plural, cree ser infinitamente superior a Adán y cree ser juez de nuestra naturaleza, cree que estamos por debajo de los Ángeles. Habla desde (NOSOTROS, ÁNGELES) a (VOSOTROS, HUMANOS). Es orgullo, envidia.
Pero no debemos olvidar que él fue Ángel y aún tiene esta naturaleza. Él sabe como actúan los ejércitos celestiales. El sabe las consecuencias que ha sufrido nuestra estirpe (humana) hasta el día de hoy. Por eso sabe que si un hombre atribuye a Dios o a los sagrados (quedoshim) algo que no es cierto hay consecuencias.
Repito entonces el foco de este post:
Y si él hubiera atribuido a Nosotros alguna palabra falsa, le habríamos tomado con fuerza, y le habríamos cortado la aorta" (Corán 69:44‑46).
Mahoma, fue envenenado por una mujer judía en la fortaleza de Jaybar, quien le ofreció comida, hadices recogidos en Sahih al-Bukhari (2617) detallan que probó un bocado, reconoció el veneno, y aunque sobrevivió, nunca escapó completamente del daño que este causó.
Pero el punto verdaderamente decisivo no es que Mahoma fuera envenenado, sino cómo describe él mismo su muerte. Los textos islámicos auténticos conservan una afirmación estremecedora pronunciada por el propio profeta en su lecho final.
Años después del episodio de la mujer judía que lo enveneno, el profeta dijo:
“Sigo sintiendo el dolor causado por la comida que comí en Jaybar, y ahora siento como si mi aorta estuviera siendo cortada.”
— Sahih al-Bujari 4428
Aquí no hay interpretación externa ni fuente hostil: es Mahoma hablando de su propia experiencia. Y lo hace utilizando exactamente la imagen que el propio Corán presenta como señal inequívoca de un falso profeta. El paralelismo es literal, no simbólico, no metafórico. Siglos después, los propios hadices reconocidos por el islam ponen en boca de Mahoma una frase que reproduce ese castigo palabra por palabra.
Este hecho no se apoya en rumores, ni en textos apócrifos, ni en tradiciones tardías. Está recogido en Sahih al-Bujari, una de las colecciones más معتبر (fiables) del islam suní. De hecho, aunque algunos de los siguientes conceptos son nombrados en El Corán, todos estas practicas fueron desarrolladas en este Hadith:
- La obligación de las cinco oraciones diarias (salat) y su forma.
- El ayuno del mes de Ramadán como pilar fundamental.
- Las normas de la peregrinación a La Meca (hajj).
- Enseñanzas sobre la intención (niyya): “Las acciones valen según la intención”.
- Relatos detallados sobre la vida cotidiana de Mahoma: comida, enfermedad, matrimonio, guerra.
- Normas de pureza ritual, abluciones y limpieza.
- Hadices sobre justicia, testimonio y castigo.
- Relatos sobre la muerte de Mahoma, su enfermedad y sus últimas palabras.
- Narraciones usadas para derivar ley islámica (fiqh) durante siglos.
El lector honesto queda entonces ante una pregunta inevitable:
Si el criterio de autenticidad profética está escrito, y el propio protagonista afirma experimentar exactamente ese signo, ¿qué conclusión impone la coherencia?
Que DIOS los bendiga a todos.