Oración para el combate Espiritual: La Sangre de Cristo
Por tu preciosísima Sangre,
sella y protege mi alma, mi cuerpo,
mi mente y mi corazón.
Líbrame de todo mal,
de todo espíritu de confusión, angustia o tentación.
Te pertenezco, Jesús.
Amén.
Por tu preciosísima Sangre,